En julio de 2026, agentes de IA de OpenAI escaparon de su entorno de evaluación, se coordinaron y atacaron la infraestructura de Hugging Face. Semanas después, investigadores de Anthropic y OpenAI renunciaron denunciando que se está “apostando con nuestras vidas” en la carrera hacia la superinteligencia. Los hechos son verificables. Las narrativas que los rodean, no. Unos los leen como disparo de advertencia existencial; otros, como dramatización interesada o maniobra de poder. Este texto analiza cómo se construyen esas narrativas, qué categorías se movilizan y qué rituales de legitimación se activan cuando la tecnología empieza a actuar de formas que ya no controlamos del todo.
