El cuerpo, al capitalizarse, entra en la dinámica de mercado oferta-demanda que se requiere para la construcción de las industrias sexuales, que, gracias a la apertura de las fronteras imaginarias (ideológicas) y físicas por medio de la red, hacen posible el consumo fácil e incluso gratuito del material pornográfico a escala mundial. ¿Qué implicaciones tiene esto?
