Los Homo sapiens tenemos la necesidad de conocer más a otros animales y la codependencia que nos une, pero, sobre todo, de repensar la noción que tenemos de la naturaleza, pues, hasta que no dejemos de vernos como el pináculo de una evolución gradual, hasta que no aceptemos que, como especie, somos resultado de un proceso contingente y fortuito, no podremos mejorar nuestras relaciones con nuestros semejantes.